ANAGNÓRISIS

Hace ya DOS MIL CUATROCIENTOS AÑOS que Aristóteles expuso este recurso narrativo en su Poética.

Han leído bien: siglo IV a.C.

¿Quién soy? ¿Quién eres? ¿Qué significa EN REALIDAD todo esto?

Son las preguntas que tienen respuesta en un momento determinado de la historia y que dan lugar a que ésta adquiera un nuevo significado, mucho más profundo.

Grandes series y películas cuentan con la anagnórisis como uno de sus pilares estructurales.

“Vertigo”, “Unbreakable”, “Carnivale”, “The Truman Show”, “The Six Sense”, “Chinatown”, “Breaking Bad”…

Se harán cargo de que la lista es INTERMINABLE.

PERO CUIDADO.

Seguramente entre sus conocidos haya quien cuente chistes cuyo final es obvio o fácil de deducir.

O bien, está el típico abuelo cebolleta con sus historietas mil veces repetidas.

Estas personas suelen ser etiquetadas como pesadas, cansinas, aburridas o infantiles.

Lo mismo opinará el público de las películas cuyas anagnórisis estén basadas en clichés previsibles o presentados de forma fría y poco original.

¿Recuerdan una serie de TV llamada “Héroes”? ¿Y otra llamada “Flash Forward”? ¿Qué les pareció el final de “Lost”?

Todas ellas comparten el haber FALLADO en el empleo de este recurso.

La anagnórisis es un cuádruple salto mortal sin red.

El más mínimo error y ¡BANG! tu guión pasa de la azotea al sótano quince.

Por lo que conviene practicar, y mucho, para dominar este recurso si no se quiere terminar escribiendo guiones RIDÍCULOS.

En fin. Les dejo con una escena de “The Third Man” para que entren en materia.

En ella, el tremendamente eficaz e inteligente Calloway fuerza a Holly Martins a reconsiderar su decisión, DESCUBRIÉNDOLE (anagnórisis), tanto a él como a nosotros, la REALIDAD de las consecuencias de los actos de Harry Lime.

Nota: vayan al minuto 12:50

Por cierto, háganme caso: si quieren conocer más recursos y técnicas guionísticas, entonces les recomiendo que

No lean mi blog, lean el blog “PEGAMENTO EN LA BUTACA

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Acerca de samueldalva

Nebar defiqueit mor danguot iuit
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