¿Por qué?

Es la anotación más repetida en todos mis borradores y notas al margen en todos los guiones que escribo o leo.

Al principio, pensé que tanto “¿por qué?” era una consecuencia de mi formación analítica y científica.

Pasado el tiempo, he llegado al convencimiento de que tanto preguntar “¿por qué?” está relacionado con el establecimiento de un camino.

Más claro.

Soy un maníaco del “raccord”, entendido en su acepción más amplia y aplicado a TODOS los elementos de una película (*).

Por ello, doy mucha importancia a que la historia transcurra de forma natural y verosímil.

Y aquí está el problema: los personajes deben tomar decisiones.

En un mal guión, el GUIONISTA  OBLIGA al personaje a tomar un camino determinado.

En un buen guión, el PERSONAJE SE VE OBLIGADO a tomar dicho camino. O al menos, el público comprende que el personaje haya optado por tal decisión.

Éntiendase: en ambos casos es el guionista quien decide. Pero en este último caso, los espectadores NO PERCIBEN que es el guionista quien está conduciendo.

Volviendo al título de esta entrada.

Cada vez que un personaje realiza alguna acción, dicha acción debe estar motivada.

Y así, siempre que escribo o leo un guión, me pregunto: ¿por qué esto? ¿por qué aquello?

Si no obtengo una respuesta clara, entonces la historia no está siguiendo su curso natural.

Y concluyo que el guionista está haciendo trampas, o lo que es peor: sospecho que el guionista es un VAGO redomado.

Pero para hablar de guiones (o como él mismo las denomina: guioneces), lo mejor es que

“No lean mi blog, lean el blog (MIS) FICCIONES“.

(*) No quisiera que se me malinterpretase. No digo que no se pueda violar la continuidad. Al contrario, lo apruebo rotundamente, siempre que se haga en beneficio de la historia y no como alarde técnico o narrativo.

Anuncios

Acerca de samueldalva

Nebar defiqueit mor danguot iuit
Esta entrada fue publicada en Raccord. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¿Por qué?

  1. Estoy de acuerdo: en las buenas películas o series “los espectadores NO PERCIBEN que es el guionista quien está conduciendo”.

    Recientemente terminé por fin THE KILLING (aunque conocía el final –no temo los espoilers) y me gustó cómo el aspirante “bueno” a la alcaldía tomaba una decisión contra sus principios. No lo hace por conveniencia, lo hace en un momento de calentón, tras escuchar a la mujer que atropelló a su esposa. Y es que en un momento de calentón, el pensamiento se nubla. Me parece un ejemplo magnífico de lo que dices.

    Un guionista mediocre hubiera dicho: el aspirante “bueno” acepta jugar sucio porque hay que avanzar la trama. Pero en THE KILLING nada es fácil.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s